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Ni Venezuela ni PDVSA pueden permanecer
indiferentes a las realidades actuales
y a las perspectivas del futuro. Con la anuencia
del Ministerio de Energía y Minas, del
Ejecutivo Nacional y del Congreso Nacional,
PDVSA formuló sus planes de apertura petrolera
mediante convenios operativos para la reactivación
de campos; asociaciones estratégicas
para producir crudos en la Faja del Orinoco;
asociación estratégica para la explotación
de gas natural costafuera; impulso a la
exploración de áreas prospectivas mediante el
esquema de ganancias compartidas; creación
de empresas mixtas en el área de Orimulsión;
libre competencia en el mercadeo nacional;
fortalecimiento y expansión de las actividades
de empresas mixtas en petroquímica, habida
cuenta de las experiencias iniciadas en 1960 y
los resultados a partir de 1987; industrialización
de los hidrocarburos bajo el esquema de
propiedad compartida; explotación y comercialización
del carbón con empresas mixtas
para tener más cobertura empresarial en los
mercados mundiales.
Los programas de convenios operativos
de campos petroleros y los de nuevas
áreas de exploración reforzaron a breve plazo
el potencial global de producción de PDVSA y
sus filiales. En 1996, la capacidad de producción
llegó a 3,4 millones de barriles diarios y
las reservas probadas a 72.574 millones de barriles,
cifras que colocan a Venezuela en el
sexto lugar entre los países con más reservas
de petróleo.
En los comienzos de la industria, el
establecimiento de empresas petroleras europeas
y estadounidenses en países sin recursos
tecnológicos y capacidad de manufactura requirió
que los servicios industriales fueran
responsabilidad de la propia empresa. Igual
sucedió con la obtención de materiales, herramientas,
equipos y el empleo de profesionales,
técnicos y mano de obra calificada. Luego
emergieron las empresas de servicios que en
parte asumieron la responsabilidad de satisfacer
las necesidades de las petroleras.
Hoy existen empresas de servicios
que globalmente abarcan todos los requerimientos
de las petroleras en todas sus actividades.
Los adelantos y diversificación de empresas
venezolanas de servicios, como la Genevap
(filial de La Electricidad de Caracas) y la
C.A. Gases Industriales de Venezuela, son
ejemplos, junto con las empresas extranjeras,
de que el país cuenta hoy con firmas que
pueden asumir la contratación de la construcción
y la operación de la generación y suministro
de electricidad, vapor, agua, hidrógeno,
nitrógeno, el manejo de productos especiales y
servicios portuarios, entre otros. Todo este desarrollo
y progreso de la capacidad industrial
del país es parte de los esfuerzos de acercamiento
y vinculación de PDVSA con las otras
fuentes productivas de la nación.
Publicado por: Geniver Campos Lira
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