Es un método tradicional de asignación de parámetros del yacimiento en dos dimensiones, X e Y.En el mapa resultante se suele incluir el mapa de la estructura superior e inferior derivados de los datos sísmicos y de pozos y que se utilizan para generar mapas de espesor, además de mapas de otros parámetros geológicos y petrofísicos obtenidos mediante técnicas de interpolación estándar. Estas técnicas son adecuadas para describir los depósitos que son razonablemente continuos y no demasiado heterogéneos.Por lo general son mucho más rápido que técnicas 3D completas o métodos geoestadísticos, pero pueden ser inexactas cuando se aplican a la descripción del complejo, los estratos heterogéneos.