Este patrón de flujo se da en pozos localizados en yacimientos donde los efectos de los bordes
aún no se sienten, es decir, parecen ser de extensión infinita. En el flujo radial, las líneas de
corriente convergen hacia el pozo. La densidad de las líneas de corriente por unidad de área se
incrementa al acercarse al pozo. Esto causa una distribución logarítmica de la presión versus la
distancia (lejanía) del pozo. En casos extremos, la convergencia de las líneas de corriente
causarán que el flujo se torne turbulento, causando una caída en la presión extra, aparentemente
como un factor adicional de daño. A largo plazo, la aproximación de este patrón de flujo es
logarítmica.