5 mitos sobre la educación y el empleo

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Imagen Reuters

Hoy sabemos que la educación permanente supone una auténtica exigencia, a fin de que toda persona desarrolle todas sus capacidades para afrontar adecuadamente los retos que presenta la sociedad del conocimiento; sin embargo, esto no implica necesariamente que todos requiramos adquirir el mismo grado o tipo de conocimientos o que despreciemos aquellos que hemos recibido a lo largo de los años.

Por lo anterior, sin importar el grado académico o el sector profesional en el que te desenvuelves, sería interesante reflexionar sobre estos 5 mitos educativos que seguramente has escuchado en más de una ocasión:

1. Solamente con maestrías o doctorados conseguiré un gran empleo.

Hemos oído el argumento de que a mayor formación y respaldo académico se obtendrá un mejor salario. Es probable, pero no es la única manera. Actualmente existen una gran variedad de cursos o diplomados de corta duración que te especializan para empleos con mucha demanda y elevadas remuneraciones.

2.  Ya aprendí lo suficiente, que sigan estudiando las personas menos calificadas.

¿Conoces la frase “Conectar los puntos” de Steve Jobs? Cuando abandonó la universidad, ingresó a un curso de caligrafía en Reed College. Aprendió sobre las tipografías Serif y Sans Serif, aunque nada de eso lo aplicaría inmediatamente en alguna actividad. Diez años después este conocimiento le permitió una de las innovaciones fundamentales en sus sistemas operativos: incluir distintos tipos de fuentes en cada ordenador. Como verás, un tema nuevo que no utilizarás a corto o mediano plazo puede ser trascendental en tu carrera.

3. Soy demasiado grande para aprender.

Siempre es buen momento para aprender. Es más, con la edad nos hacemos más conscientes de lo que necesitamos saber. Tu experiencia vital y laboral te ayudará a escoger cuándo y dónde aprender y sabrás como aplicar tus conocimientos. ¡Aprovecha la ocasión!

4. Un título es suficiente.

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), las personas que cuentan con un grado universitario reciben salarios mayores comparado con quienes sólo terminaron la secundaria; sin embargo, si bien los títulos universitarios son necesarios para practicar medicina, leyes y otras profesiones, en el mundo moderno, un título no significa automáticamente que estés preparado para tener éxito profesional.

Según expertos en recursos humanos, los empleadores consideran que los estudiantes recién graduados carecen a menudo de la resistencia, adaptabilidad, capacidad de multitarea y de resolver problemas, aspectos tan necesarios en el mercado laboral actual, por lo que hoy en día resulta indispensable combinar una sólida educación con el aprendizaje de importantes habilidades para ser competitivos.

5. No tengo tiempo.

Aprender no requiere necesariamente ir a la facultad o a un instituto de idiomas. Se puede aprender fuera de las aulas a través de la educación en línea, que está diseñada para personas que necesitan disponer de tiempo para sus actividades laborales. Esta modalidad les permite financiar los estudios y adquirir experiencia mientras se preparan.

Por otro lado, en la vida cotidiana hay muchas oportunidades de aprender sobre la marcha. A veces acercarte a un colega o poner atención sobre las actividades que realizan la gente que está a tu alrededor puede enseñarte nuevas formas de hacer las cosas.

Está claro que el camino de la enseñanza es inmenso, y está en nosotros y en nuestras posibilidades la decisión de seguir recorriéndolo. Deja atrás los mitos y recuerda que la formación continua no sólo enriquece los conocimientos que uno tenga, sino también posibilita una mejor calidad de vida y un posicionamiento en el mundo laboral.

Forbes.com