En Egipto se construye la mayor termoeléctrica de ciclo combinado del mundo

1199

Visto en retrospectiva, lo que ocurrió en Egipto entre 2012 y 2014 fue de alto riesgo para una sociedad que aún vivía las réplicas de una etapa política convulsionada. En efecto, durante meses y en forma progresiva la estratégica economía del norte de África debió soportar con los dientes apretados una seguidilla de apagones y cortes de electricidad, que hacia 2014 adquirieron contornos alarmantes al dejar sin luz y agua a decenas de millones de personas por largas horas. El Cairo con 17 millones de habitantes y Alejandría estaban entre las grandes urbes afectadas, lo que da cuenta de los impactos que llegó a tener la crisis.

Como es de sospechar, los alcances sociales y económicos de una situación de ese tipo resultaban impredecibles y requerían una acción ejecutiva. Los problemas de suministro y la infraestructura energética virtualmente colapsada no permitían soluciones a medias.

El desafío era colosal y por partida doble, ya que las soluciones debían implementarse en tiempo récord y en una aproximación extensiva, que se hiciera cargo de los cuellos de botella energéticos que no sólo comprometían la economía de zonas industriales de importancia estratégica, sino que también estresaban el ambiente social.

El encargo al Ministerio de Petróleo y Electricidad de Egipto para abordar la crisis tenía un mandato perentorio y fue así como en cosa de pocos meses de intensas negociaciones se llegó a un acuerdo multimillonario, que involucra nada menos que la inversión de cerca de US$ 9.000 millones (8.000 millones de euros) y la construcción de lo que muy pronto será el mayor proyecto de generación termoeléctrica de ciclo combinado del mundo, con una capacidad de generación de 14.400 MW… unas cinco veces HidroAysén y no muy lejos de la colosal central las Tres Gargantas en China.

Récord sobre récord

Con gran presión, la invitación del gobierno egipcio a proveedores tecnológicos y de servicios logró una potente convocatoria que atrajo a los líderes mundiales del sector energía. Fue así como entre fines de marzo y junio de 2015 las tratativas con la gigante Siemens y sus socios locales Orascom y ElSewedy dieron forma a un compromiso ambicioso que ya tiene importantes niveles de avance y que pondrá en operaciones en un total de 36 meses el megaproyecto termo más grande del mundo y que componen tres plantas gemelas, las que, raya para la suma, expandirán en un 45% la capacidad instalada del país y asegurarán el suministro de electricidad a más de 45 millones de habitantes, es decir la mitad de la población del país.

Imagen relacionada

A la hora de evaluar el proyecto, salta a la vista que no se queda corto en materia de récords. Por tamaño, eficiencia tecnológica, tiempos de ejecución y, por qué no, costo del mega watt instalado, las centrales de Beni Suef, New Capital y Burullus, cada una de 4.800 MW, marcan hitos significativos en la industria energética mundial. Y no sólo eso, sino que en términos tácticos y estratégicos, permiten a Egipto aprovechar las reservas de gas natural descubiertas recientemente y generar con la tecnología de punta disponible a nivel mundial.

Diario Financiero tuvo la oportunidad de visitar a mediados de mayo dos de las tres instalaciones, las que progresan según calendario. Es así como, por ejemplo, Beni Suef, que se levanta a unos 160 kilómetros al sur de El Cairo, tenía hace pocas semanas atrás un avance de 83%, exactamente el porcentaje indicado en la carta Gantt.

New Capital, que lleva ese nombre en alusión al proyecto que busca levantar en pleno desierto un nuevo centro administrativo que sustituya a la colapsada El Cairo (un proyecto tipo Brasilia que fuera planteado también en marzo de 2015 y cuyas primeras fases demandarán la inversión de US$ 45.000 millones) tenía a marzo pasado un avance superior al 78%, por sobre el 75% proyectado a esa fecha.

La tercera instalación Burullus, situada en el sector cercano a la industrial zona donde está Alejandría, pese a lo desafiante del terreno costero de este desértico país, tenía al cierre del tercer mes de este año un avance de 80%, mínimamente por debajo del 83% previsto en la planificación.

Cabe señalar que Siemens (que tiene una relación de larga data con Egipto y que partió con el mismo Werner von Siemens en 1859) ha desplegado en la concreción de este emblemático proyecto la tecnología más avanzada disponible en la industria a nivel global, lo que involucra ocho turbinas a gas tipo H en cada una de las tres centrales, cifra que para hacerse una idea es muy significativa, si se tiene en cuenta que en el mundo sólo hay 41 turbinas de este tipo en operación comercial, lo que las convierte en las turbinas de gas de mayor éxito en su categoría de eficiencia en el mercado mundial. Se trata de turbinas que consiguen una eficiencia mayor del 60% en las centrales eléctricas y destacan por su corto tiempo de arranque y su capacidad de cambio rápido de carga.

Un dato de importancia no menor es que este contrato involucra la habilitación complementaria de 12 granjas eólicas en la zona del Golfo de Suez y a lo largo del Nilo en los próximos siete años, con sobre 600 turbinas de viento que agregan 2.000 MW a la capacidad total de generación. Ello, claro está, con todo el entramado de subestaciones y tejidos de transmisión de una obra literalmente faraónica como esta debía involucrar.

Finalmente cabe mencionar que el desarrollo de este megaproyecto tiene una serie de externalidades que fueron positivamente valoradas por las partes a la hora de suscribir el acuerdo. Por ejemplo, los ahorros anuales en consumo de combustibles fósiles en la generación eléctrica del país; las menores emisiones de CO2 que permite la producción de energía con tecnología altamente eficiente y el positivo impacto derivado de la transferencia tecnológica y capacitación de profesionales locales.

El megaproyecto en cifras

Se transportaron piezas de China, Corea, Alemania, Estados Unidos, Italia, Indonesia y Arabia Saudita
1.040.000 toneladas de materiales usados, equivalente a 24 barcos/cruceros
762.000m de concreto
50.000 toneladas de estructura de acero
3.300.000 m3 de excavación
1.802 km de cables eléctricos
1.762 proveedores alrededor del mundo
781 proveedores locales y subcontratistas
20.000 trabajadores en la construcción del sitio
18.205 trabajadores involucrados en la manufactura de los componentes.
671.000.000 horas hombre alcanzadas.

“La potencia de una turbina equivale a 10 Airbus A380”

En Chile, el gerente general de Siemens, firma que cumple 110 años en Chile y que en su año fiscal 2016 registró ventas cercanas a US$ 400 millones a nivel local y cuenta con unos 1.600 colaboradores, ayuda a colocar a una escala más terrenal lo que se está edificando en Egipto.

Díaz ilustra: “La potencia de 400 MW de una turbina de gas de Siemens clase H, equivale a 1.300 Porsche Turbo o 10 aviones Airbus A380. Hablamos de dispositivos de última generación que pueden alcanzar temperaturas promedio de 1.500 grados Celsius”.

Y agrega: “Una sola turbina de gas combinada con una turbina a vapor (ciclo combinado) pueden llegar a proporcionar energía para una ciudad de 2,4 millones de personas o 727.000 hogares. En el caso de Egipto, una vez terminado el proyecto, se verán beneficiados cerca de 45 millones de personas así como también industrias”.

-¿Cuáles son los lineamientos estratégicos de la empresa hoy?

-Nos estamos enfocando en Electrificación, Automatización y Digitalización.

En electrificación, junto con desarrollar tecnologías limpias y eficientes para generación, estamos apostando por la digitalización en los sistemas de transmisión y distribución a través de redes inteligentes. Además, estamos impulsando el transporte eléctrico, no solo terrestre a través de metros trenes y tranvías, sino que también marítimo y aéreo. En estos últimos ya hemos desarrollado ferris eléctricos y aviones 100% eléctricos, con importantes records de autonomía, potencia y desempeño.

En automatización estamos integrando cadenas de producción que hoy son clave para la competitividad de las industrias con el objetivo de que los productos que fabricamos o de nuestros clientes, puedan lanzarse al mercado más rápido y cumpliendo con los estándares que piden los consumidores, sobre todo en el retail.
Y por último, en digitalización, apostamos por el manejo inteligente de datos para una mayor eficiencia, sustentabilidad y seguridad informática de las operaciones. Por ejemplo, hace dos años implementamos el Mining Service Center en Chile, un centro de monitoreo remoto que permite controlar y predecir fallas en tiempo real de molinos de distintas plantas mineras en Chile. En estos días estamos también inaugurando el Centro de Tecnológico de Gestión de Energía a través del cual podemos monitorear y hacer mantenimiento predictivo de las operaciones de centrales de energía, entre otros.

En Chile, en el tercer trimestre estaremos instalando el mismo sistema de control para modernizar la turbina Siemens que se encuentra Nehuenco I, la cual a máxima capacidad puede generar 368 MW y suministrar energía a unos 350.000 hogares.

Para 2019 esperamos estar incorporando en Chile esta tecnología H-Class, como parte de un proyecto llave en mano, para una planta de ciclo combinado, un proyecto que dará trabajo a más de 800 personas en su construcción.