Uruguay: ANCAP asegura fin a la sangría millonaria en colateral argentina

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“La sangría se va a acabar”, dijo ayer jueves una fuente de ANCAP consultada por El Observador. La petroquímica Carboclor que funciona en Argentina divulgó los resultados del primer semestre del año que reportan pérdidas por US$ 26,8 millones, consecuencia principalmente de la escasa actividad productiva y la reestructura de personal en sus plantas.

La compañía se encuentra en pleno proceso de ajuste tras el magro desempeño registrado en los últimos cuatro años. El directorio de ANCAP exploró durante todo el año pasado la posibilidad de vender el negocio o integrar un socio, paso que finalmente no se concretó.

Sobre fines de 2016 se solicitó el concurso preventivo de acreedores, y en mayo pasado el directorio resolvió cerrar las dos plantas de producción de solventes para concentrarse únicamente en el negocio de almacenaje y logística, asociado a la terminal portuaria de Campana en Buenos Aires.

Ese paso implicó que se desvinculara el 11 de julio pasado a 137 trabajadores que se desempeñaban en la planta industrial.

Por ese concepto la empresa desembolsó US$ 4,6 millones (72,9 millones de pesos argentinos), según informó la sociedad en comunicado publicado por la Comisión Nacional de Valores semanas atrás.

Sin embargo, por recomendación de la firma auditora se provisionó para ese rubro US$ 10,7 millones en el balance.

A fines de mayo el directorio de Carboclor había presentado un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante el Ministerio de Trabajo de Argentina. Por esa vía según la legislación argentina, en situaciones de fuerza mayor, falta o disminución de trabajo no imputables a la empresa debidamente justificada, el empleador tiene la facultad de despedir trabajadores pagando indemnizaciones equivalentes a la mitad de lo que correspondería por ley en condiciones normales.

Si bien en primera instancia la empresa desembolsó menos dinero, eso puede revertirse porque el monto primario de la PPC puede ser impugnado por los ex trabajadores de Carboclor. Si el reclamo resultara favorable se debería pagar el otro 50% de las indemnizaciones, para lo que ANCAP debería realizar una nueva capitalización.

Las indemnizaciones de las desvinculaciones se abonaron principalmente con fondos provenientes de Ancsol SA (la firma que tiene ANCAP en Argentina y que posee el 75% de la empresa). Para eso, el pasado 14 de julio Ancsol transfirió a Carboclor US$ 5,1 millones (81,6 millones de pesos argentinos).

El resultado del semestre también está afectado por la baja de activos asociados a las dos plantas cerradas (US$ 5,4 millones), entre otros rubros.

Entre 2003 y lo que va de 2017 la pérdida acumulada de la petroquímica fue de US$ 45 millones. La fuente consultada dijo a El Observador que en la segunda parte del año se espera que el negocio reporte “una pequeña ganancia”, con lo que se revertiría en parte el desempeño mostrado por la compañía en el período enero-junio.

Pasivos concursales

La justicia argentina aprobó el 22 de febrero pasado la apertura del concurso preventivo de acreedores, actualmente en trámite. Hasta ahora no se ha determinado el monto final de la deuda concursal y su forma de pago. Los estados financieros dan cuenta que al 30 de junio la compañía tenía pasivos concursales corrientes por US$ 25,6 millones y pasivos concursales no corrientes de aproximadamente US$ 1 millón.

El concurso preventivo supone la suspensión de la ejecución de los intereses en contra del deudor. Y a su vez, permite a la empresa continuar la operativa bajo la vigilancia de un síndico y un comité de acreedores

Con información de El Observador de Uruguay