Los complejos escenarios de los precios futuros del petróleo

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Cada día se hace más complejo plantearse escenarios en materia de hidrocarburos, en particular cuando estos escenarios servirán de base para establecer algunos posibles escenarios de precios a mediano plazo.

Por un parte, se ha hecho ya costumbre que muchos analistas, “traders” y entes financieros con secciones de “inteligencia de mercado”, produzcan una oleada de nuevos pronósticos después de cada movimiento brusco en los precios, por razones muchas veces coyunturales, como por ejemplo, en caso de huracanes.

Recientemente, lo hemos visto. Por una parte, algunos analistas predicen precios de 80 dólares por barril antes de fin de año, mientras que otro grupo pronosticaron una fuerte caída en los precios, si la OPEP decide, en noviembre, no continuar con el acuerdo de cierre de producción planeado hasta marzo de 2018.

Lo cierto del caso, es que hasta el momento, el mercado ha reflejado un comportamiento en los precios del crudo, cercanamente ajustado a lo estimado a finales del 2016.

Ciertamente el mercado ha dado muestras de acercarse al equilibrio de oferta y demanda, impulsado no solo como consecuencia del acuerdo de OPEP y No OPEP de noviembre 2016, también que ocurre por el repunte de la demanda y los continuos problemas en Libia, Nigeria y Venezuela por mantener su producción.

Sin embargo, aun rompiendo el compromiso, no nos parece que la OPEP, pueda aumentar sustancialmente su producción, por encima del nivel actual, esto más allá de 1 millón 200 mil cerrados por el acuerdo.

Esto lo decimos, porque Libia y Nigeria, confrontan serios problemas con los numerosos atentados que han ocurrido contra las infraestructuras petroleras, los cuales, por cierto, se espera que continúen.

Por su parte, Venezuela no solo no está en capacidad de aumentar su producción, sino que enfrenta serios problemas en el corto plazo por mantener su producción actual.

Esto ha sido una realidad que ha ocurrido dentro de la OPEP, en 2017, pero muchos podemos predecir que en 2018, en la OPEP podrían haber también otros actores que no estarían en capacidad de aumentar su producción, aun a pesar que el acuerdo quede cesante en marzo de 2018.

Estamos hablando por ejemplo de Irak, país que podría perder inversiones extranjeras, debido a que sus términos contractuales se han venido endureciendo y haciendo poco atractivo para las compañías petroleras, hacer allá nuevas inversiones. A esto debemos sumar la creciente incertidumbre que se produce en la zona de Kurdistán que reclama su autonomía y la problemática que se desencadenaría con el paso por Turquía, vía oleoducto, de la producción de la zona.

Por otra parte, Irán tiene planes de aumentar la producción de petróleo con la ayuda de empresas extranjeras, pero advirtió que las exportaciones podrían verse limitadas en los próximos meses debido a la creciente demanda interna. Aun así, Teherán tiene planes para una producción diaria de 4 millones de barriles a finales de marzo de 2018. Sin embargo, hay serias dudas sobre que realmente este crecimiento se pueda materializar.

De modo que, la opción de volumen adicional en la producción de crudo, parece remitirse a los Estados Unidos, cuyo potencial de producir crudo no convencional está allí, a la espera de la estabilización de los precios, mientras continúan tratando de reducir costos, apuntalados por la investigación y aplicación de nuevas tecnologías y mejores prácticas operacionales. No olvidemos que los productores del crudo no convencional de las lutitas, tienen entre todos un “inventario” de más de 6.000 pozos perforados pero no terminados. En el caso de una crisis de suministro, la señal de precio correcto provocará el “fracking” (fractura hidráulica) masivo de estos pozos para el aumentar el flujo de petróleo adicional en cuestión de días.

Trataremos de seguir analizando posibles escenarios, mientras el mercado pasa por días donde el optimismo marca la pauta y se producen pronósticos positivos en exceso, para pasar al siguiente dia, a profundos estimados negativos. Todo bajo la influencia de un diluvio de informaciones globales que complican la visión objetiva y el impacto de hechos verdaderamente importantes y determinantes.

Este año 2017, para describir los precios del petróleo bien podríamos compáralo con un viaje dentro de un “carrito” en una montaña rusa. A las declaraciones de inventarios; de escenarios de producción; de conteo de taladros; de subidas y bajadas del dólar; de confrontaciones internas en OPEP (Qatar-Arabia Saudita, Irán – Arabia Saudita); de dimes y diretes sobre cumplimiento del acuerdo OPEP y No OPEP; de los huracanes, en especial Harvey, ahora debemos sumar también la creciente tensión entre EEUU y Corea del Norte, asunto complejo y peligroso que tendremos presente en este próximo trimestre que comienza mañana, eso sin dejar de lado el cambio climático, la geopolítica y las tasas de interés jugarán un papel fundamental antes de terminar 2017 y seguirán en 2018.

Nos mantendremos alertas y analizando diversos factores, pero por ahora y salvo cambios estructurales profundos o escenarios bélicos, el precio del Brent deberá estar entre los 53 $/B y 54 $/B, como promedio en 2017.

Por Horacio Medina @unape

Fuente: La Patilla