Cuatro motivos por los que no consigues trabajo

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Tras meses de búsqueda de empleo sin resultados, muchas personas me hacen la misma pregunta “¿Por qué no consigo trabajo?” Algunos creen que es la falta de experiencia, otros piensan que la edad, otros que no están lo suficientemente preparados, y muchos directamente porque no hay trabajo.

Como dice Anthony Robbins: “Las personas de éxito se hacen mejores preguntas, y como consecuencia, obtienen mejores respuestas“.

Tratar de responder a la pregunta “¿Por qué no consigo trabajo?” sólo te generará frustración, pues es una pregunta mal planteada. Es demasiado amplia como para poder dar una respuesta concreta.

Yo replantearía esta pregunta en otros términos que me permitiesen obtener una buena respuesta…

Primero, hazte la pregunta correcta

“Primero tienes que aprender las reglas del juego, y después jugarlo mejor que nadie” Albert Einstein

¿Qué es lo primero que harías para aprender a jugar a cualquier deporte, ya sea el tenis o el ajedrez?… Aprender las reglas del juego.

¿Y por dónde comenzarías para aprender esas reglas? Por el terreno de juego: es lo que define cómo se aplican las reglas.

Por ejemplo, necesitarías saber cómo es un campo de tenis o cómo es un tablero de ajedrez para entender cómo se aplican las reglas.

Si quieres aprender a conseguir trabajo, tienes que pensar de la misma manera: debes comenzar por conocer el terreno de juego para comprender cómo se aplican las reglas.

En vez de plantearte una pregunta ambigua como “¿Por qué no consigo trabajo?“, comienza por comprender las reglas de juego y conocer el terreno sobre el que estás jugando.

Comprender cómo funciona el mercado laboral y cómo te afecta, te ayudará a definir cuál es la mejor estrategia para cazar tu trabajo.

La pregunta que yo comenzaría haciéndome es “¿Qué características tiene el mercado laboral en el que quiero conseguir trabajo y cómo me afectan?” Esta te pregunta es mucho más precisa, y en consecuencia, te permitirá obtener una mejor respuesta.

Los 4 factores clave que define el mercado laboral… y cómo te afectan

A diferencia de un tablero de ajedrez, que es un terreno de juego estático (siempre tiene los mismos límites y características), el mercado laboral es un terreno de juego dinámico: cambia constantemente.

Como te puedes imaginar el mercado laboral actual poco tiene que ver con el de hace 10, 20 o 30 años.

Especialmente, durante los últimos 10 años las características del mercado laboral han cambiado radicalmente debido sobre todo a cuatro factores.

Estos cuatro factores continuarán modificando las reglas del juego durante los próximos años, por eso si los desconoces te será difícil conseguir un trabajo rápido.

#1 Te mueves en un mercado global

El primer factor que ha cambiado el mercado laboral radicalmente es la globalización.

Esto tiene su lado bueno…y su lado malo.

Hoy, puedes conseguir trabajo en prácticamente cualquier país del mundo… pero también compites contra profesionales de todo el mundo.

El lado “malo” de la globalización

Muchas empresas han aprovechado la globalización para externalizar servicios a otros países donde el coste es mucho menor.

Los trabajos que se pueden externalizar están desapareciendo de los países más desarrollados para llevarlos a países menos desarrollados.

La globalización es la causa por la que los salarios de muchos profesionales se han visto reducidos: porque compiten contra profesionales de otros países cuyo coste es mucho menor, y si no están dispuestos a competir por el mismo precio, simplemente no pueden competir.

Por eso no debes conformarte con cualquier trabajo:

Si tu trabajo se puede sucontratar o externalizar , ten por seguro sucederá tarde o temprano, y tu única alternativa a esto será competir por un salario menor.

No quieres ese tipo de trabajo porque te obliga a jugar a un juego que no puedes ganar: el de trabajar por cada vez menos dinero y peores condiciones.

La mayoría de los trabajos que se externalizan se corresponden con:

Trabajos industriales se pueden automatizar o subcontratar en países con una mano de obra más barata: como por ejemplo fabricación de automóviles.

Trabajos que exigen poca formación: como por ejemplo tele-operadores o centros de atención al cliente.

Trabajos que exigen formación pero que pueden realizarse a un coste mucho menor en países en vías de desarrollo: como por ejemplo el desarrollo de software en India, la fabricación de componentes electrónicos en China, etc.

Por eso antes de buscar trabajo, deberías preguntarte…

“¿El trabajo que quiero desempeñar puede externalizarse a otros países?”

Si la respuesta es “sí”, ahí tienes una de las posibles causas por las cuales no consigues trabajo.

El lado “bueno” de la globalización

De la misma manera que las empresas tratan de reducir costes, también tratan de “cazar” a los mejores trabajadores estén donde estén.

El talento se cotiza caro porque las empresas de todo el mundo se pelean por los mejores trabajadores: Londres, Munich, Nueva York, Shanghai pueden ser tu próxima residencia si lo deseas.

Los trabajos más demandados ahora, son aquellos relacionados con el conocimiento, y que exigen talento o una formación académica muy especializada.

Esos son los tipos de trabajos que quieres realizar: aquellos en los que existe una competencia menor, basada en ofrecer mayor valor, y por tanto en conseguir mejores condiciones laborales.

La globalización ha polarizado el mercado laboral:

Si eres un profesional realmente bueno, puedes conseguir el trabajo que desees, puedes vivir en casi cualquier país del mundo, y tener un salario acorde con el valor que aportas. Tus opciones son casi ilimitadas y podrás vivir bajo tus propias reglas.

Si eres un profesional normal, vas a tener dificultades para conseguir un buen trabajo porque hay millones de personas capaces de hacer lo que tú haces. Tendrás que aceptar lo que te ofrezcan y tus opciones serán limitadas: vas a tener que vivir bajo las reglas de otros.

Depende de ti aprovechar o no este factor.

 

#2 La crisis económica de 2008

El segundo factor que más ha cambiado el mercado laboral es la crisis económica de 2008.

Hace 10 años era relativamente sencillo conseguir trabajo porque en los países occidentales vivíamos en una época de crecimiento económico.

Entonces llegó la crisis que comenzó en 2008 en Estados Unidos, y que se extendió rápidamente al resto del mundo, provocando un efecto devastador: millones de puestos de empleo en todo el mundo desaparecieron en pocos meses.

La crisis hizo que las empresas se centrasen todavía más en reducir costes, porque el dinero pasó a convertirse en algo escaso (esto se conoce como “crisis de liquidez” en el lenguaje financiero).

La crisis económica junto con la globalización, formaron el cóctel perfecto para reducir costes y de paso dejar a millones de trabajadores desempleados y a otros tantos dispuestos a trabajar por menos dinero y en peores condiciones.

La crisis ha aumentado la inestabilidad del mercado laboral: las empresas no quieren asumir más costes de los necesarios y buscan la manera de reducirlos mediante contrataciones temporales, subcontratación de servicios, etc.

Métete bien esto en la cabeza:

No volverás a ver un mercado laboral tan estable como el que había antes de 2008.

Jamás volverá a existir.

De nuevo, se trata de saber aprovechar estos factores a tu favor: que las empresas quieran reducir costes y subcontratar servicios no tiene porque ser necesariamente malo. Muchos trabajadores que han sabido entender estos cambios y se han enriquecido durante la crisis, como por ejemplo:

El directivo que deja una gran empresa para montar su propia empresa de servicios de consultoría, y ofrecerse a su anterior empresa como un proveedor de confianza para externalizar ciertos servicios.

El desempleado que monta su propia empresa de reformas de viviendas, se especializa en el uso de materiales innovadores de gran calidad para llevar a cabo las reformas, y se certifica como empresa oficial para instalar ese tipo de materiales, posicionándose como un proveedor exclusivo en la zona donde opera.

El trabajador por cuenta ajena que decide trabajar por cuenta propia, ofreciendo sus servicios para trabajar por proyectos para distintas empresas, cobrando mucho más de lo que cobraría como trabajador de una empresa.

Si no sabes adaptarte al nuevo mercado laboral, ahí tienes otro motivo por el que no consigues trabajo.

 

#3 El cambio de la economía industrial a la economía del conocimiento

El tercer factor que ha cambiado completamente el mercado laboral es el cambio de una economía industrial a una economía del conocimiento.

Hace 10 ó 20 años, el sector industrial era el que más peso tenía en la economía de un país. Empresas de automoción, ingeniería, construcción o alimentación generaban millones de puestos de empleo.

Entonces se requerían trabajadores cuyo trabajo era rutinario: minería, fabricas, pesca, agricultura, eran trabajos rutinarios que requerían escasa formación.

Hoy el futuro está en los trabajos relacionados con el conocimiento, precisamente porque como has visto antes, los trabajos de menor cualificación, son normalmente externalizables a otros países más baratos.

El cambio de la era industrial a la era del conocimiento debe enseñarte algo: existe mayor futuro (y dinero) en aquellos trabajos relacionados con el conocimiento.

Si estás tratando de conseguir un trabajo que dejará de existir dentro de poco tiempo porque ya no se demanda, ahí tienes otro motivo por el cual no consigues trabajo.

 

#4 Cambio de los métodos de búsqueda de empleo

Por último, los medios de búsqueda de empleo también han cambiado a medida que lo ha hecho la tecnología.

Si hace diez años, portales como infojobs o Monster eran los reyes, y enviar curriculums era la principal manera de conseguir una entrevista de trabajo, hoy día las redes sociales y el networking van jugando un papel cada vez más importante en la búsqueda de empleo.

Si la situación del mercado laboral ha cambiado totalmente…

¿Por qué la mayoría de las personas siguen buscando trabajo de la misma manera? ¿Por qué siguen enviando su curriculum a todas las ofertas que ven en los portales de empleo o redes sociales?

Esto es algo que difícilmente funcionará.

Por eso la mayoría de los profesionales tardan tanto tiempo en conseguir empleo: porque no saben cómo hacerlo.

No puedes permitirte estar 6 meses sin tener un empleo, simplemente porque no sabes cómo buscarlo. Eso significa dejar que tu futuro o tu carrera profesional dependan de la suerte.

Si ése es tu plan, ¿qué será de ti dentro de 5 ó 10 años? Tal vez una nueva crisis te deje sin empleo, o tal vez, tu trabajo ya no exista, y no puedas conseguir otro.

¿Desconoces cómo utilizar a tu favor la tecnología para buscar trabajo? Ahí tienes otro motivo por el que no consigues trabajo.

 

Conclusión

Pueden ser distintos los motivos por los que no consigues trabajo, pero sin duda, reformular la pregunta “¿por qué no consigo trabajo?” en otras preguntas mejor planteadas, te ayudará a conseguir mejores respuestas.  Estoy seguro de que al menos alguno de estos factores te afecta a la hora de conseguir empleo.

Por: David García / cazatutrabajo